DIA TRAS DIA EN PAH MADRID 7-7-2017

El pistolerismo hipotecario se hace presente de nuevo en el panorama madrileño, lo que nos hace pensar que igual ocurre en el resto del estado español. Al terror hipotecario generado por la organizada actuación de bancos y juzgados se suman ahora los subasteros, colectivo de larga y mugrienta fama en esta geografía española.

Los bancos, causantes de la crisis, están abriendo el camino a que terceros se queden con las viviendas que ejecutan al no quedárselas ellos o cederlas a sus empresas inmobiliarias. Ahora las dejan caer tras la subasta en poder de quienes en nombre propio o como testaferros de otros acuden l festín. El beneficiario último puede ser cualquiera que no quiera o pueda dar la cara en ese momento. Puede ser un alto funcionario de la administración central, judicial, autonómica con suficientes recursos, amistades  e información privilegiada. Puede ser un empleado de una cualquiera de las entidades, más bien de alto rango, con iguales posibilidades que los anteriores, por su cuenta o con una sociedad de compadres bajo la forma mercantil más adecuada. O para un familiar, suelen ser hijos casaderos los que se ven agraciados con este tipo de suerte, como otros con las concesiones de vivienda pública, que ya hemos visto algún espinoso caso. Podemos hacernos una idea del tipo de chanchullos tras los casos que vamos conociendo, que no son pocos.

Otra variante es la venta de una deuda, aún en litigio, cuando este se le tuerce al banco o a la empresa inmobiliaria del grupo financiero. Pongamos por caso que se les cuestiona el fraude fiscal habido en la cesión de remate. Lo transmiten a un tercero, de aparente buena fe. La cosa es que se lo regalan por la mitad de precio del valor catastral. Problemas fiscales a la vista, pues el ejecutado se va a defender. Del enjuague de la venta como de las amenazas del tipo que pillo el chollo, que ahora muestra ademanes de mafioso de billares. Da igual el título universitario tras el que se escude.

        JPI nº 32_08-06-2016_1JPI nº 31_08-06-2016_1

No auguran estas novedades tiempos pacíficos. Seguro que volverán a preocuparse los técnicos sociales de las embajadas que ya en su día nos preguntaban extrañados por la tranquilidad con la que la gente llevaba las consecuencias de la crisis. Lo cierto es que la tranquilidad está por hoy en las calles, no así en las familias, pues la falta de trabajo y expectativas de futuro siguen asaltando el ánimo de miles de ciudadanos.

Hace unos días se publicaba que las estadísticas oficiales de suicidios pudieran estar maquilladas en hasta un treinta por ciento. Tema que no parece preocupar, entre otros a periodistas estrella, perrodistas de pelea en tertulia, cómicos de la notica, bustos parlantes o madonas con SICAV. Los amos del Enmierdame de Luxe matutino, vespertino o nocturno.

Cerramos la semana con sorpresa. El titular del 32, que no es un palco del Bernabéu, sino un juzgado de muerte, publicado instructor de letrados del oficio financiero, del subastero y del campo de la presión y recuperación de deudas, este caballero ha redactado, seguro que apretado por el curro de su negociado, en castellano altivo, con negrilla, la siguiente providencia:

“Dada cuenta, visto el escrito presentado, ninguna prórroga procede acordar porque, según el art. 2 del Real Decreto-ley 5/2017, de 17 de marzo, las suspensiones de los lanzamientos acordadas al amparo del art. 1 de la Ley 1/2013, de 14 de mayo, están prorrogadas y se mantienen por disposición legal hasta que transcurran siete años desde la entrada en vigor de dicha Ley, por lo tanto hasta el 15 de mayo de 2020”.

Esto ha tranquilizado al afectado que reclamaba fehacientemente la prórroga de la moratoria vencida en mayo de 2017. Por saber queda si la vecina del titular del 32, la titular del 31 lo tiene igual de claro, o en defensa de una posición de género, marca otra línea en su acción judicial. Ya veremos.

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