DIA TRAS DIA EN PAH MADRID 22-6-2017

Los medios han recogido hoy  la noticia del acuerdo para  extender el tratamiento de la hepatitis C a todos los afectados, incluso a los que se encuentran en el estadio más leve de la enfermedad. Son cerca de novecientos mil los ciudadanos españoles que pueden estar afectados por esta infección. De ellos más de la mitad desconocen su afección ya que esta enfermedad puede tardar décadas en dar la cara. Es una buena noticia que la decisión política, aunque injustificadamente tardía. Con transcendencia económica, pues pese a los diez mil euros por tratamiento, el ahorro para los dineros de la sanidad  es enorme, respecto a las consecuencias de no serle aplicado  a estos enfermos.

Cuando nos referimos, desde hace años, a nosotros mismos como enfermos de cáncer hipotecario lo hacemos con conocimiento de causa de la brutal implicación que para la salud de las familias tiene el hecho de tener que hacer frente a la agresión continuada que supone el haber firmado una hipoteca que, tras la pérdida de la economía familiar, no se puede pagar.  Al igual que ocurre con la hepatitis C, una gran mayoría de los ciudadanos infectados no son conscientes del mal que un día puede dar la cara.

desahucios-jgarcia--644x362

Más de seis millones de familias firmaron contratos hipotecarios con una carga potencialmente letal si las circunstancias laborales y económicas de las mismas retroceden. A más de setecientas mil familias les llegó la hora de afrontar eso en toda su dramática dimensión. Familias a las que se les ha querido cargar con el estigma de haber vivido por encima de sus posibilidades. De querer vivir a costa de los demás que si cumplen con sus obligaciones financieras. Todo el que paga acepta con o sin conocimiento una carga de intereses ya declarados ilegales. Los liquidados con el Euribor.

img431

A diferencia del tratamiento para la hepatitis C, producto de la investigación  y especulación farmacéutica, en el caso de la enfermedad hipotecaria existe una buena base de autotratamiento por parte de los afectados, en un proceso de empoderamiento y organización social con el que hacer frente a los daños provocados inexorablemente por el contubernio financiero, jurídico  y político, origen de este mal.  También es cierto que en este proceso de superación del mal hipotecario,  junto a las familias afectadas,  han aparecido gentes que hicieron fortuna política y dineraria  vendiendo soluciones para hoy, pero desastre para mañana y el resto de los días. Gentes con estudios, empresas y luego formaciones políticas de nuevo diseño. Gentes que no toleran bien que la realidad les lleve la contraria, o por lo menos la parte de la realidad que les reclamó rigor en las propuestas de defensa frente a la estafa financiera y sus consecuencias. Menos postureo y más compromiso. Más soluciones y menos andar en círculos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.